A mi madre, Loli, la persona más buena que he conocido.
Perder a una madre en tiempos del coronavirus.
Abril 2020
Cuando me llamaron de tu residencia diciéndome que estabas mal y que te llevaban al hospital para recibir atención especializada no pensé que sería el final. Hasta ese día te estábamos cuidando con mucho amor, en esa residencia en la que has pasado casi 4 años a causa de esa maldita enfermedad llamada Alzheimer y que ha causado mucho sufrimiento a todos los que te hemos visto padecerla, porque tú, afortunadamente, has sido feliz hasta el último día de tu vida aun en tu desgraciado olvido; aunque eso pudiera ser mi único consuelo, contradictoriamente no me consuela.
11 de abril, esa es la fecha; en plena pandemia te has ido sin hacer ruido, parece que no has sufrido, pero has estado sola, no hemos podido estar contigo. Las circunstancias son las que son, pero no por eso deja de ser inhumano; “prohibido pasar” y te quedas en la puerta de urgencias de pie con tu dolor mientras tu familiar agoniza, tal vez solo, a escasos metros. ¡Es de locos! y está ocurriendo todos los días a miles de personas. La imposibilidad de despedir a nuestros muertos dejará unas secuelas que intuyo van a ser de una magnitud imprevisible, lo empiezo a sentir en mi propia carne.
Ha sido espantoso llegar al crematorio, parece que fuésemos furtivos, hemos entrado por la puerta de atrás los tres hermanos, sin más familia, hemos visto de lejos como el féretro de nuestra madre se adentraba en la incineradora, cinco minutos de responso de un amable cura y ¡ya! “Venga usted luego por sus cenizas”, y cada uno a su casa, con su mascarilla y sus guantes, eso ha sido todo, solo quedan el silencio y la ausencia.
¡Es insoportable! El shock es total, el dolor inimaginable y el consuelo no existe, no hay abrazos, ni llantos en ningún hombro, hay la nada en un mar de sufrimiento infinito.
Parece que no ha pasado, no me lo creo todavía… Me encuentro en un bloqueo mental como si estuviera anestesiada, es dolorosamente extraño todo lo que siento, y me temo que va a durar; me lo dicen mi insomnio, mi desolación, mi cuerpo entumecido sin ganas de moverse, mis ojos de los que ya no brotan lágrimas porque no les quedan y ese nudo permanente en la garganta que me estrangula.
No tengo duda que esto va más allá de un duelo patológico, asemeja un gran luto colectivo, de masas, anónimo, completamente anómalo y que además taladra a familias enteras aisladas en su dolor, llorando por sus muertos a los que ya no verán jamás, las paredes les sirven de almohadas y sus corazones se rompen en mil pedazos que nadie recoge, se quedan ahí, esparcidos, agravando sus confinamientos con un lamento en cada latido.
Mamá te quiero mucho, no quiero quedarme solo con la pena, aunque ahora me ahogue. Tengo que escribirte aquí lo que no he podido decirte al pie de tu cama, quiero abrazarte con estas palabras que puedo redactar pero que no puedo murmurar, apenas me sale la voz.
Me enseñaste lo más importante de todo, que se puede ser feliz con muy poco, como lo fuiste tú, siempre cantarina y sonriente, tan maravillosa y sencilla, así eras tú, con tu palabra preferida siempre como estandarte: amor, pero del incondicional, el que nos trasmitías a todos; me siento orgullosa de ser tu hija mamá.
Desde aquí digo que he tenido la mejor madre que alguien pueda tener. Todos tus hermanos, sobrinos, familiares y amigos no han parado de llamar y mandar mensajes para darnos el pésame y decirme lo extraordinaria que eras, aunque yo lo sé de sobra. He sido muy afortunada.
Has sido un regalo en mi vida, eres parte de mí. Creo firmemente que todo lo que no se da se pierde, en nuestro caso no se ha perdido nada, creo que lo he dado todo, todo lo que una hija puede dar con amor a su madre, eso me sostiene, aunque sea de un hilo, en esta pesadilla que vivo y que no me abandona ni de día ni de noche…
Ya no estás aquí, pero sí en mi corazón, eternamente. Siénteme como yo te siento a ti.
Mi amor por ti es inmenso, tu carita y tu sonrisa me acompañarán siempre.
Un beso mamá, de tu Juana Mari.
Dichosa la rama que al tronco sale.
El duelo pasa, el AMOR incondicional siempre permanece.
Mi más sentido pésame a toda la familia de Loli, una mujer maravillosa que tenía la mayor riqueza del mundo, el amor de su familia.
Menuda belleza de relato. Menuda belleza de amor. No existe mayor regalo al prójimo en estos tiempos tan complejos que las palabras desgarradas por el dolor directo de las personas buenas. La generosidad de transmitir algo así es infinita, aunque sea un canto al amor que sientes por tu madre, es un regalo para ayudarnos a todos, para hacernos ver la fortaleza que somos capaces de afrontar, para hacernos ver lo que de verdad importa. Todo lo que de verdad deja un hueco irreemplazable cuando se pierde. Todo lo que nos define. Donde esté tú madre, debe sentirse muy orgullosa. Yo como amiga y compañera tuya te mando el mayor de los abrazos.
Solo puedo decir que Dios recupera a su lado a un Angel y que los que tuvimos la grandísima suerte de conocerte, disfrutarte reírte, huir de esos pellizcos en la cara con todo tu amor sincero, nada más que recordar esos momentos se hace un nudo en el corazón y caen las lágrimas, aunque lo que si nos enseñaste es a sonreír, a sacar la felicidad en la adversidad a querer y amar en dos palabras a vivir TE QUIERO TITA LOLI
Sólo de un dolor tan desgarrador y de un amor tan sincero e incondicional pueden salir unas palabras tan llenas de ternura y de cariño. Ojalá las circunstancias fueran otras y pudiera estar cerca tuya, mi amiga, sólo para abrazarte, sólo para ofrecerte mi apoyo y compartir contigo un rato de compañía. Sabes que te quiero mucho y que, en estos momentos, de una forma u otra, estoy a tu lado. Hace más de 30 años conocí a la mujer más fuerte e íntegra que me he cruzado nunca. Esa mujer eres TÚ, una incansable luchadora, y estoy seguro que este durísimo varapalo de la vida, sabras superarlo como siempre lo has hecho. Tómate tu tiempo, date un respiro y apóyate en los muchos, muchísimos que te queremos. Estoy seguro de que ninguna madre podría desear tener una hija mejor que tú. Un fuerte abrazo y un beso, amiga Juani.
Querida compañera Juani, cuánto AMOR trasmite lo que has escrito! Deja entrever todo lo que sembró en ti tu madre. Eres ” su relevo” sin duda, GRAN relevo . Gran maestra elía y Gran alumna tú , la mejor herencia.
No cambies ! Ánimo!!! Te acompaño en tus sentimientos y rezo por ella y por todos.
Abrazo grande!
Tu relato pone los pelos de punta Juani.
Como sabes mi papá también está pasando por esa terrible enfermedad. Pero todavía tiene algunos ratos de lucidez, menos de los que quisiéramos, pero algunos tiene.
Entonces se me ocurrió preguntarle qué quién es Loli, la mujer del torero (así la conoce). Esto me contestó: “una mujer buena, que sin haber tenido nada ha sabido darlo todo.” No pude continuar la conversación. Cómo me ha podido decir tanto con tan pocas palabras.
Entiendo tu dolor. Un fuerte abrazo.
Juani, has expresado de una forma maravillosa la situación en la que te encuentras que estoy segura debe de ser muy dura. El duelo será duro y más en las circunstancias en las que ha sido. El dolor disminuirá sin embargo el amor que sientes por tu madre siempre te acompañará.
Un abrazo y miles de besos.
Que bonita carta Juani, espero que encuentres consuelo en las cosa bonitas que todos te dicen de ella. Te mando un abrazo grande y mucha fuerza
Es difícil para mí darte un poco de sosiego en tanto desconsuelo, dolor y desgarro si no vas un poco más allá. Querida Juani, que no te quepa duda alguna, que la que está inmensamente orgullosa allí donde esté, es Mamá Loli.. tu otro ángel en el cielo.
Muchos besos y abrazos llenos de ánimos y entereza
Tú relato me ha dejado helada, dichosa tú de haber tenido la fortuna de tener esa madre . Un fuerte abrazo para ti y para los tuyos
Juani siento mucho tu dolor, el amor de una madre es insustituible, y así lo expresas. No importa que sea mayor, es tu madre. Preciosas palabras escritas de una hija a una madre, se puede sentir muy orgullosa y tú de ella, así queda reflejado con todas las cosas bonitas que dicen. Me he emocionado mucho. Rezaré para que desde el cielo te ayude. Siempre estará contigo. Un abrazo muy grande de tu amiga que te tiene en sus pensamientos y te quiere mucho.
Que te digo Juani si tu lo has dicho todo, todo lo bueno de tu madre y esa situación tan espantosa que estamos viviendo lo siento mucho pero quédate con los mejores recuerdos vividos con esa gran mujer, un abrazo
Que se le puede decir a una persona que siente un dolor tan profundo como el que estás sintiendo tu ahora querida Juani, si no es lo que tú misma vislumbras en medio de tu inmensa pena y es que no puedes quedarte solo con el dolor de su perdida, que tienes que agarrarte a su amor, a su recuerdo y a que de una forma u otra siempre estará contigo y que seguirá cuidando de tí porque el vínculo creado es imposible que nada lo rompa. Mil besos Juani
Gracias tita, por estas bonitas palabras, me has ayudado a describir lo ocurrido de una forma más amable…
“te fuiste sin hacer ruido”, esas palabras quizás, las que más han dolido al leerte. Que paradoja! Ella que nunca pasaba desapercibida, y que se hacía notar con la alegría que transmitía a los demás donde iba, se ha ido sin hacer ruido…
Yo también me siento muy afortunada de haberla tenido en mi vida, porque si para ti ha sido la mejor madre, para mi ha sido la mejor abuela que se pudiera tener. Afortunada de haberla disfrutado mis 31 años y de haber aprendido de ella infinidad de buenos valores, de haber pasado junto a ella los momentos más felices de mi infancia…
El no haberla podido despedir es un vacío que siempre llevaré conmigo, el no haber podido abrazaros, a ti y a mi madre, en este momento tan duro produce mucho dolor, el dolor que es parte de la vida y ahora nos toca llevar con nosotros.
Gracias tita, por estas palabras, por haber descrito tan bien su esencia, esa que siempre nos acompañará y que nunca se irá.
Mi niña sin consuelo sin saber que decirte, sin poder darte un abrazo y no veo el momento adecuado para llamarte …por qué estas circunstancias y este dolor no se hizo para el ser humano ,pero te voy a decir lo que ahora mismo siente y ve mi corazón. La sonrisa de mi tita Loli que es la misma tuya, escucho su risa, sus canciones, la veo en verano aquí en el pueblo cuando se iba a misa con su cara recién lavada y peinada , pero también veo tu cara y no hay palabras.
Mandarte toda mi fuerza mi amor y piensa que las grandes batallas son para las guerreras y el vínculo de tita Loli e hij@s supera lo insuperable .
Te quiero muchísimo ,recuerdo esa conversación que tuvimos en tu coche cuando me llevaste a la residencia a ver a tita Loli, sobre la partida de tito Federico… fuerza mi amor, hasta muy pronto, te quiero.
Lo siento en mi corazón de verdad, es una pena muy grande y en estos momentos del covid19 en que se te vaya un familiar tiene que ser muy doloroso y muy triste, lo has relatado en una carta de despedida muy hermosa y bella y de hermosos recuerdos y sentimientos hacia tu madre y que tenía una sonrisa hermosa, yo solo decirte que seas muy fuerte y mucho ánimo compi, muchos besos para toda tu familia y mi sincero pésame. D.E.P.
Ohhh Juani, preciosas palabras. Siento mucho por lo que habéis pasado. Sin duda tu madre se marchó orgullosa de su hija.
Un beso enorme.
Querida Juani, gracias por compartir con nosotros esos sentimientos tan intensos.
Con mucho amor,
Besos
iman